Yo no digo que lo que voy a escribir sea la frase del siglo porque, mira, me acuerdo de alguna que otra que, posiblemente, pase a la historia antes que esta, o casi… pero el honor de haber sido la frase del día en mi familia no se lo quitará nadie, y yo para mí que, yendo el siglo como va, fijo que es más importante, seguro.
Pongo en situación. Cuatro y pico de la tarde, momento siesta de libro. En la tele la enésima reposición de serie antigua, las babillas casi a punto de resbalar por la comisura de los labios, la mente que comienza a no distinguir si el ruido que se oye es real o es de la tele. Tocando con la punta de los dedos el fabuloso momento de quedarme frita y, de pronto y sin previo aviso, mi bendito me suelta a bocajarro:
- Cuando yo quiera juego a la play.
Vale, puede que así escrito no parezca para tanto pero he de reconocer que el ataque de risa que me dio acabó por fastidiarme la siesta. De hecho tuve que pedirle al alzheimer que se fuera un poquito al spá para poder acordarme de la frasecita. Una de las primeras cosas que mi cabeza fue capaz de pensar en ese momento fue “¿qué tú juegas a lo qué cuándo quéeeeeee? Claro que esa frase se me ocurrió porque de pronto me pareció verle vestido de niño bueno intentando reafirmarse (yo juego cuando quiera). Casi automáticamente volví a pensar ¿es que alguna vez juega cuando no quiere?
Una tontería ¿verdad? Pues no, la tontería es que semejante autoafirmación la suelta un tío que tiene la suerte de poder tener el control de la tele. Total, pa lo que me importa a mi la tele. Yo creo que a mi de pequeña me debieron decir que la tele era pa entretener y me lo creo a pie juntillas, así que me entretengo con lo que sea, Lo mismo me emociono viendo documentales de cómo se formó el universo como viendo por decimosexta vez “La jungla de cristal 2”. Vamos, que hasta me conozco (o casi) los nombres de los contertulios de “Futboleros”. Es más, hasta llego a quedarme embobada viendo como juega. Que m´he dao cuenta yo que m´ha dao hasta pena cuando le han matao al soldadito del juego. Y no digamos cuando pierde la copa de Europa, que es que hasta me cae mal la voz de Maldini en el juego de la play. ¡Ay! ¡Un hombre en su casa diciendo “cuando yo quiera juego a la play”! ¿No tiene gracia? Y no, no es que después de tantos años aún no se haya dado cuenta que juega cuando le dejan o ve en la tele lo que le dejan, es que siempre lo ha sabido. No, es broma. Es que jamás entenderé que se pueda discutir por hacer una cosa (ver la tele, jugar a la play, etc), habiendo tantas otras cosas que se pueden hacer (ver la tele, jugar a la play, etc)
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