Dicen que si no cumples lo que prometes en Nochevieja tendrás mala suerte el resto del año. Bueno, no se si lo dicen o me lo acabo de inventar, pero es que queda bien con lo que voy a contar.
Porque lo de estudiar inglés no fue una promesa de Nochevieja, no. Yo lo decidí en septiembre u octubre, que es cuando solemos hacer estas cosas. Y yo la intención la tenía. Es más, creo que la intención la tuve, la tengo y la tendré, pero no caí en la cuenta que para hacer un curso de inglés… ¡HABÍA QUE ESTUDIAR!. Que yo creía que esto iba a ser más cómodo. El problema es que debo de tener un complejo de Peter Pan que ni Campanilla y me creo dueña de mi propio tiempo. Yo me apunté a un curso de inglés que nos dan en el curro, a través de Internet. Daba por supuesto que siempre tiene una un ratito para conectarse a Internet y esas cosas. Pero no hice un planning de “mi” tiempo.
Por las mañanas hago de mujer de hoy en día, con su currito guay, en una oficina guay, con su sueldo no tan guay. Eah, lo normal, más o menos. Por las tardes y hasta la noche hago de mami a tiempo completo y en los descansos me dedico al marujeo. Ya sólo me quedaban tres turnos disponibles pero tan sagrados, o más, que los anteriores. El rato que hago de esposa, amiga, compañera (y todas las demás chorradas que se os podáis imaginar para describir el ratito que puedo pasar con mi bendito) no es susceptible de tener más reducción de jornada (¿más aún?) Otro rato al que no le quiero quitar ni un ratito más es el rato que hago como que duermo (porque yo no duermo, me dedico a perfeccionar mi técnica de canto gutural, otros lo llaman roncar como un ceporro) Ya el único ratito disponible era el ratito “pá mi”. En ese ratito creía que podría hacer el curso pero lo dicho, había que estudiar. Y no sólo estudiar, eso es llevadero. Es que para cada lección tenías que echarle alguna que otra hora. Ya ves, como si las horas fueran tan fáciles de conseguir. Entonces la neurona se rebotó. A ver, que pa qué puñetas tengo que andar yo obligándome a estudiar esto si, total, a mi lo del inglés ya casi que me da igual. Que teniendo un acceso directo al traductor de google… Los pitinglis que vengan de vacaciones a lo guiri total, que vengan con unas cuantas frasecitas aprendidas y van que se matan. Que con que aprendan a decir “¿dónde está el bar?”, “una cerveza, por favor” y “otra cerveza, por favor” ya lo tienen tó hecho. Pues eso, que me autoexcuso, paso de los idiomas y gano un ratito más para hacer de yo misma. Ahora queda descubrir como soy yo misma (síntoma de mi parca inteligencia, tantos años conmigo misma y aún no tengo ni idea de cómo soy)
Ah, sí, se me olvidaba. Ese era uno de los motivos por los que ya no escribía tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario